sábado, 20 de agosto de 2011
viernes, 19 de agosto de 2011
JMJ 2011 - BAILE CON CABALLOS Y LA TUNA DAN LA BIENVENIDA AL PAPA CAMINO DE LA CIBELES
Después de atravesar la Puerta de Alcalá, Benedicto XVI ha plantado un olivo como recuerdo de su visita a España. Un grupo de jinetes con caballos de raza española, vestidos de gala típica andaluza, han dado la bienvenida al Papa con una tradicional reverencia. Ya en papa móvil, Benedicto XVI ha llegado al altar principal en la Plaza de Cibeles.
Un centenar de tunos cerró el recorrido hasta el escenario y rondó al Papa antes de empezar la Fiesta de la Acogida.
JMJ 20011 - BENEDICTO XVI ATRAVIESA LA PUERTA DE ALCALA ACOMPAÑADO DE JÓVENES DE LOS CINCO CONTINENTES
El Papa ha llegado a la emblemática Plaza de la Independencia, uno de los puntos neurálgicos de la ciudad de Madrid. El alcalde de Madrid le ha entregado las llaves de la ciudad, un símbolo que se da a todos los jefes de Estado que visitan Madrid. Juan Pablo II también las recibió en su visita a la capital española en 1982.
Benedicto XVI ha atravesado a pie la Puerta de Alcalá acompañado de 50 jóvenes, 10 por cada continente, vestidos con trajes tradicionales.
JMJ 2011 - BENEDICTO XVI PASA POR LAS CALLES DE MADRID
Entre banderas de cientos de países, Benedicto XVI pasó por las calles de Madrid desde el aeropuerto hasta la nunciatura antes del primer encuentro oficial en la Puerta de Alcalá y la Plaza de Cibeles.
miércoles, 17 de agosto de 2011
miércoles, 27 de julio de 2011
PALABRA DE VIDA
XVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO A
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra. El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Entendéis bien todo esto?»
Ellos le contestaron: «Sí.»
Él les dijo: «Ya veis, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo.»
Todo… todo se ha de vender para conseguir el tesoro, la perla… La Gloria.
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